Del principio de Pareto a la sabiduría de mi abuelo…

Gráfico que representa que cagan más dos bueys que mil golondrinasJerarquizar es uno de los verbos que con mayor dificultad se conjugan en nuestro quehacer diario. Sin embargo, el saber jerarquizar se ha convertido en una de las habilidades clave que distinguen a los mejores directivos. Esta es mi historia…

Hay momentos en la vida de los que, afortunadamente, uno no se olvida. Andaba yo con mi abuelo buscando la forma de protegernos de los rigores del verano, cuando  vimos a un paisano aventando la cebada. Mi abuelo, castellano auténtico, nunca dejaba pasar la ocasión de aleccionarme a base de dichos y refranes populares.

muchachote, ni te imaginas lo importante que resulta en esta vida el separar el grano de la paja”

Este tipo de axiomas siempre eran el inicio de una extraordinaria conversación, con un sinfín de anécdotas que en forma de respuestas mi abuelo me regalaba. En esta ocasión, mi abuelo concluyó con una pregunta que resultó definitiva:

¿utilizarías este cedazo (creo que ahora lo llaman cribador) para quitar las piedras de un camino?”

Aprendí que uno ha de empezar a preparar el camino quitando las piedras más gordas. Y si se ha de seguir limpiando, se continuará con las más grandes del momento (y así sucesivamente). Finalmente se utilizará el cribador para dar la última pasada. Cuestión de prioridades. Mi abuelo solía cerrar este tipo de “discusiones” con una nueva llamada a la sabiduría popular.

… y no olvides nunca, chaval, que más caga un buey que mil golondrinas”

Esta vivencia, y otras muchas que os iré contando a través de este blog,  me permitió entender mucho mejor aquello que alguno de mis profesores, mucho menos ameno y mucho menos sabio que mi abuelo, me explicó del principio de Pareto (aquello que conoceréis como la regla del 80/20).

A la hora de identificar problemas, de buscar sus causas, de implantar las soluciones; y de forma general a la hora de tomar decisiones, resulta imperativo el saber jerarquizar de la mejor forma posible (separando adecuadamente los bueyes de las golondrinas).

A mi me sirve para dirigir esta empresa, ¿y a ti?

Twitter Digg Delicious Stumbleupon Technorati Facebook Email

12 respuestas a “Del principio de Pareto a la sabiduría de mi abuelo…”

  1. De muchos abuelos hoy podrían salir grandes directivos y de sus lecciones, innumerables ideas de management, enorme es la sabiduría de estos maestros que nos enseñaban y enseñan con
    paciencia infinita a resolver pequeños problemas que pueden ayudar a corregir grandes ….

  2. ….tenía mucha razón el abuelo y, muchas veces, siguiendo a Pareto, el 20% de las personas general el 80% de los problemas…

  3. 100% de acuerdo en tus reflexiones y en las de tu abuelo, pero ¿cómo resolver cuando son los bueyes, y no las golondrinas, los que aparecen en “bandadas”?

    • Antonio J. Fernández Responder 05/07/2011 a las 14:42

      Jorge, tres tipos de respuesta se me ocurren para tu pregunta:

      a. (respuesta “a bote-pronto”): si hay más bueyes que golondrinas, tenemos un problema grave

      b. (respuesta “racional”): no pasa nada, siempre habrá algún buey que será más grande que los otros (lo que nos permitirá seguir priorizando)

      c. (respuesta “marketiniana”): en mi próximo post (que se publicará en breve), veremos como la sabiduría popular (encarnada en mi abuelo) da respuesta al tratamiento de las urgencias (como es el caso que planteas)

  4. Muchas gracias por las respuestas.
    * La primera, me la temía
    * La segunda creo que el problema es de pura perspectiva, parecen los mas grandes los que mas cerca están (aunque no lo sean)
    * y la tercera, como no podía ser de otra manera refiriéndose al marketing, la espero con impaciencia (o tratándose del “tratamiento de las urgencias”, debería decir con urgencia)

  5. El 80/20 se dá en todo, para todo y todo el rato y estámos tan acostumbrados que lo llegamos a considerar un reparto justo (asumimos que “es lo que hay”), el problema surge cuando se toca el 80/20, sobre todo cuando va en detrimento de la primera cifra, como diría mi hermano “Se arma’l'taco”

  6. Hola Antonio,

    Me parece muy acertado tú post, es verdad que necesitamos priorizarlo todo en esta vida, pero yo me pregunto:

    ¿Cómo aplicar las priorizaciones a la vida diaria, a esas decisiones instantaneas que debemos de tomar continuamente, con el ritmo que llevamos todos?

    Y por otro lado, en el contexto anterior:

    ¿Qué pasa si dentro de la paja había mucho grano? ¿o como dice Sergio, el 80/20 se torna en un 70/30 u 60/40?

  7. Hola antonio;

    y una pregunta, hasta cuando hay que hacer un pareto en la empresa???. si este año me he quitado el 20% de los clientes que no me benefician suficientemente…al próximo año el 80% será de nuevo un 100%. Vuelvo a aplicar el pareto??

  8. Estoy de acuerdo con todo lo dicho por tu sabio ascendente.
    No obstante, he de decir,que lo más importante,sería tener la prespetiva correcta para poder elegir el arel idóneo para cada tipo de grano,ya que no es lo mismo cribar trigo,que garbanzos,así como no cagan lo mismo bueyes que golondrinas.

    • Antonio J. Fernández Responder 10/07/2011 a las 12:11

      Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Entre mis prioridades está ahora el poder disponer de tiempo para “parar” y regalarme algunos momentos para pensar. Algunas de mis reflexiones las quiero compartir con vosotros. Vuestras aportaciones (algunas en forma de preguntas) me ayudan a profundizar en mis pensamientos, y estoy seguro que esto me ayuda a ser cada día un poco mejor. De nuevo gracias.

      Mi abuelo nunca supo de axiomas o principios como el de Pareto (yo diría que afortunadamente para él, y en particular para todos los que disfrutamos de sus dichos, sus vivencias y su sentido común). En su recuerdo, yo prefiero seguir hablando de la paja frente al grano, de las piedras gordas frente a las más pequeñas o de los bueyes frente a las golondrinas. Puedo imaginar mil y una razones para considerar el hecho de “jerarquizar” (o priorizar) como uno de los ejercicios clave de nuestras vidas (tanto personales como profesionales). Os apunto una de estas razones, “los recursos son siempre limitados”, ¿conocéis otras razones tan importantes como esta, o incluso más importantes, que queráis compartir con nosotros?

      Volviendo a vuestros comentarios. En las empresas nos pagan por decidir, y en ese proceso de toma de decisiones el saber jerarquizar resulta crucial (en el post os lo presentaba como una “habilidad clave”). En el fondo, la cuestión que muchos de vosotros planteáis (cuando habláis de perspectivas, de decisiones instantáneas en el día a día, etc.) es ¿podemos decidir siempre aplicando la razón, es decir, ocupándonos de lo que resultó ser más importante al hacer nuestro análisis de prioridades?. En mi opinión no, pero como le decía a Jorge esto lo discutiremos en el próximo post (en el que debatiremos sobre el tratamiento de lo urgente frente a lo importante)

      Nuestro amigo J. Ferri nos pregunta qué pasa si cada vez hay más grano. Pues simplemente que vamos en el buen camino. Para mi el concepto de Excelencia de una Organización se puede resumir en la capacidad que tiene para resolver sus problemas (capacidad entendida como calidad, velocidad, robustez…). Pero mucho cuidado con la autocomplacencia; mi abuelo me decía que “dejarás de tener problemas el día que estés muerto”. Pobre de aquella Empresa que algún día pueda decir que ya no tiene ningún problema (es el preludio del fin). En muchos de mis cursos, o conferencias, comparto una de mis máximas, “bienvenidos los problemas”. Los problemas son nuestras mejores oportunidades de mejora. La clave está en poder jerarquizar a la hora de elegir qué problemas atacar en cada momento (los bueyes). Como dice S.Javier, lo más importante es poder elegir el arel idóneo a cada situación… (por cierto, ¡qué bonita palabra es “arel”!)

      Para finalizar, Rafael nos pregunta que hasta cuándo hay que aplicar Pareto. Si la pregunta es ¿hasta cuándo hay que seguir quitando las piedras más gordas del camino? La respuesta es siempre (o mejor dicho “siempre que sea posible”). En el caso que planteas, seguro que la decisión de “quitarte los clientes que no te beneficiaban” fue tomaba porque esta era una de las principales causas de tu falta de competitividad (la reducción de clientes no ha de ser considerado como un fin en sí mismo). Si este año vuelves a analizar tu problema de competitividad (entendido problema como oportunidad de mejora) volverás a identificar las causas, y si de nuevo la reducción de clientes está entre las principales, pues deberás tratarla de nuevo

  9. Buenas tardes Antonio,

    yo también pude disfrutar en mi infancia de mi abuelo castellano. Llegado el verano, marchaba al pueblo, uno de tantos de Zamora, y cada mañana madrugaba para ir al campo con él. Las caminatas eran de órdago, pero siempre recuerdo que, parabamos, mirabamos el paisaje, y empezaba él a darme su descripción, su historia, empezando por el nombre del area que abarcaba nuestra vista y terminando por las plantas y animales que teníamos más cerca. Que bonita imagen de conjunto, que útil para entender porqué los animales y plantas silvestres estaban allá.
    ¿Estaba mi abuelo subiendose al balcón? Seguro que sí. Al final, las vacas y codornices que veíamos tenían una relación intrínseca con el entorno, formaban parte de él. Siempre era importante la perspectiva desde la cual veíamos el paisaje, que si acercate a aquél pilón y verás las ovejas que ahora no ves, esas que dan buena lana y leche para quesos, que si súbete a esa loma, que aunque pierdas parte de la vista verás otras cosas de otra forma imposibles de ver, aunque puede que no te gusten, pero que si no las ves nunca lo sabrás… que si te metes en el centro del rebaño no vas a ver nada y estarás pendiente de de lo que te hagan las ovejas y ni verás vacas y codornices ni nada. ¡Coño Fernan! Parate un momento, miralo, piensa y luego decides por donde empezar….
    Muchas gracias Antonio

    • Antonio J. Fernández Responder 26/11/2011 a las 17:42

      Fernando, ¡qué bonito relato!

      Yo creo que teníamos que hacer un homenaje a los “mayores” que tanto nos han enseñado.

      Me ha gustado mucho la idea de distancia, o de perspectiva, a la hora de valorar y decidir.

      Te animo a que sigas compartiendo con nosotros experiencias que hayas vivido con tu abuelo (una historia vale más que mil teorías…)

      Muchas gracias Fernando.

Responder

*